Habitaciones
Habitaciones
Un refugio en lo más alto de Ayacucho
En el corazón de los Andes peruanos, donde la historia, la cultura y la naturaleza se encuentran, nace Hotel Umaru. Inspirado en el significado de su nombre, «en lo alto», ofrecemos un espacio diseñado para desconectarse del ruido cotidiano y reencontrarse con el descanso auténtico.
Disfrute de la calidez de nuestra hospitalidad, descubra la riqueza cultural ayacuchana y viva una experiencia que combina confort, tradición y tranquilidad en cada detalle.



Habitación King con Vista al Valle
Disfrute de una estancia confortable en nuestra Habitación King con Vista al Valle. Relájese en una amplia cama King Size y contemple hermosos paisajes naturales mientras disfruta de todas las comodidades para una experiencia inolvidable.


Matrimonial Superior con Balcón
Disfrute de una estancia acogedora en nuestra Habitación Matrimonial Superior con Balcón. Un espacio elegante y confortable, ideal para relajarse mientras contempla las vistas y disfruta de momentos de tranquilidad.


Matrimonial Estandar
La habitación cuenta con una confortable cama matrimonial, baño privado, agua caliente, Wi-Fi gratuito y TV de pantalla plana, además de todas las comodidades.


Habitación Triple Familiar
Nuestra Habitación Triple Familiar está diseñada para brindar comodidad y amplitud a familias o grupos pequeños que desean disfrutar de una estancia agradable y relajante.


Habitación Doble
La habitación cuenta con dos cómodas camas, baño privado, agua caliente, Wi-Fi gratuito y TV de pantalla plana, creando el espacio perfecto para relajarse después de un día de trabajo o de recorrer la ciudad.
Nuestra Piscina
Relájate y disfruta momentos de tranquilidad en nuestra piscina, diseñada para tu descanso y bienestar.
Nuestro Jardín
Un rincón natural donde la serenidad y la belleza se encuentran para crear momentos especiales
Nuestra Terraza
Disfruta de vistas encantadoras y un ambiente perfecto para compartir y relajarte
Nuestro Restaurante
Sabores auténticos y experiencias gastronómicas que complementan tu estancia
Destinos
Turísticos
En nuestro hotel, cada detalle está pensado para que vivas momentos únicos. Disfruta de experiencia auténticas en Ayacucho, rodeado de naturaleza, cultura y la calidez que nos caracteriza




El Mirador de Acuchimay es uno de los espacios más privilegiados para contemplar la ciudad desde las alturas. Desde este punto, Ayacucho se despliega entre montañas, techos coloniales, templos y cielos abiertos.
Al atardecer, la luz cae suavemente sobre la ciudad y convierte el paisaje en una escena profundamente fotográfica. Es un lugar ideal para detenerse, respirar y observar la dimensión espiritual y geográfica de Huamanga.
La Catedral de Ayacucho, ubicada frente a la Plaza Mayor, es uno de los templos más importantes de la ciudad y una de las expresiones más representativas de su legado religioso. Su arquitectura y presencia ceremonial reflejan la profunda espiritualidad de Huamanga.
El campanario y su entorno forman parte de la identidad visual de la ciudad. Durante las festividades religiosas, especialmente en Semana Santa, este espacio adquiere un valor simbólico aún mayor, convirtiéndose en escenario de fe, tradición y encuentro colectivo.
El Arco del Triunfo es una de las postales urbanas más reconocibles de Ayacucho. Su presencia marca el ingreso simbólico a una ciudad de historia profunda, arquitectura tradicional y fuerte identidad republicana.
Más que un monumento, es un punto de encuentro visual entre pasado y presente. Su silueta acompaña el recorrido por el centro histórico y ofrece una imagen clásica para quienes desean llevarse una primera impresión de Huamanga.
Ubicada en el corazón del centro histórico, a aproximadamente 2,761 m s. n. m., la Plaza Mayor de Huamanga es una de las plazas más representativas del sur andino peruano. Rodeada de casonas coloniales, balcones tradicionales, portales e iglesias, conserva una elegancia serena que resume la esencia histórica de Ayacucho.
Caminar por su entorno es ingresar a una ciudad donde el tiempo parece mantenerse en equilibrio entre la vida cotidiana, la fe y la memoria. Es el punto de partida ideal para comprender la identidad huamanguina.